Recientemente D. participó en la organización de un evento cuyo único objetivo era visibilizar los logros del Gobierno Revolucionario y lograr su reconocimiento por cierta instancia internacional integubernamental. Sorpresivamente llegado el día y la hora, ordenaron suspenderlo.
No importaba el auditorio repleto de gente, los medios que transmitían en vivo, ni la presencia de Ministros, mucho menos la de invitados internacionales. La burocracia había tenido un fallo y a alguno de los Ministros no se le informó con la antelación “debida”.
La pelea fue a dentelladas pero lo lograron: El evento se llevó a cabo. Fue un éxito a pesar del detrás de bastidores. Los burócratas no lo reconocieron y enterraron la cabeza.
Hay egos más grandes que el interés supremo de la Revolución y la humildad se vende cara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario